El funambulista - Clase magistral de Peter Brook from Clandestino on Vimeo.
jueves, 18 de marzo de 2021
lunes, 5 de octubre de 2020
domingo, 27 de septiembre de 2020
sábado, 19 de septiembre de 2020
cuerpo y palabra (jugar es más estricto que trabajar) - Marco Antonio De La Parra
El grado cero del teatro.
El silencio, la oscuridad, el vacío, la inmovilidad.
La sola presencia del CUERPO del actor/actriz impone la acción.
No se mueve y sin embargo ya algo está sucediendo.
Es un milagro durante una décima de segundo.
La luz que recorre su CUERPO escribe la emoción imperante.
Si se mueve, la inquietud puede ser aterradora o dulce o terrible o hermosa.
Si emite un sonido, si sencillamente gime o grita o llora o tararea, la obra ha comenzado.
Si habla construye la segunda celda del ser humano, la PALABRA.
Vivimos en el CUERPO, vivimos en las PALABRAS.
Habitamos nuestro CUERPO, sin CUERPO no estaríamos, sin PALABRA no seríamos.
Soy lo que digo, estoy donde está mi CUERPO.
Sólo puedo hablar desde mi CUERPO y mi PALABRA es siempre una canción, son mis resonadores, mis pulmones, mi diafragma.
Mi CUERPO convierte el impulso de mi cerebro en habla.
Las palabras del actor/actriz, que es un/a cantante, son también su CUERPO.
El movimiento del actor/actriz, que es siempre danza, termina de construir el signo.
Doble celda, CUERPO y PALABRA, doble liberación en el oficio de la actuación.
Liberar
el CUERPO de su saturado cúmulo de signos inconscientes es su tarea,
limpiar las PALABRAS del ruido cotidiano y limpiar el CUERPO del
lenguaje no verbal de su tribu, su casa, su casta, su identidad.
Estamos en el CUERPO, somos la PALABRA.
Sin PALABRAS no somos humanos.
Sin CUERPO no somos ni estamos.
Se hace el amor con el CUERPO pero también con las PALABRAS.
El teatro es el laboratorio de las pasiones, y la pasión es la expresión feroz del alma a través del CUERPO.
El/la actor/actriz es un/a curandero/a, un sanador/a.
Salva almas perdidas.
Debe cuidar intensamente la propia.
Parece divertirse.
Y jugar es más estricto que trabajar.
Se nota cuando trabaja y no juega.
¿Qué aprende el/ actor/actriz de cada función?
Que puede triunfar sobre la muerte.
Que ha venido al mundo a algo.
Marco Antonio De La Parra
domingo, 7 de junio de 2020
domingo, 17 de mayo de 2020
Tell me a story - Robert Penn Warren (traducción: Juan Baio)
[A]
Hace tiempo, en Kentucky, Yo un niño, estaba
Junto a un camino de tierra, al primer oscuro, y escuché
Los grandes gansos graznando hacia el norte.
No podía verlos, al no haber luna
Y escasear las estrellas. Los escuché.
No supe lo que estaba pasando en mi corazón.
Era la estación anterior al florecer del saúco,
Por lo tanto iban hacia el norte.
El sonido pasaba hacia el norte.
[B]
Cuéntame una historia.
En este siglo, y momento, maniático,
Cuéntame una historia.
Que sea una historia de grandes distancias, y luz de estrellas.
El nombre de la historia será Tiempo,
Pero no debes pronunciar su nombre.
Cuéntame una historia de profundo deleite.
Robert Penn Warren
1905-1989
traducción/versión: Juan Baio
imágenes: Dolores Marat
Tell Me a Story
[A]
Long ago, in Kentucky, I a boy, stood
By a dirt road, in first dark, and heard
The great geese hoot northward.
I could not see them, there being no moon
And the stars sparse. I heard them.
I did not know what was happening in my heart.
It was the season before the elderberry blooms,
Therefore they were going north.
The sound was passing northward.
[B]
Tell me a story.
In this century, and moment, of mania,
Make it a story of great distances, and starlight.
The name of the story will be Time,
But you must not pronounce its name.
Tell me a story of deep delight.
Robert Penn Warren
domingo, 10 de mayo de 2020
Dar a la propia pobreza una motivación - Nietzsche
Nietzsche, La Gaya Ciencia
sábado, 9 de mayo de 2020
Dylan Thomas reads 'Do not go gentle into that good night'
más volumen pero con ruido blanco:
https://www.youtube.com/watch?v=g2cgcx-GJTQ
versiones de Anthony Hopkins con y sin música:
sin música (ESCUCHAR PRIMERO):
https://www.youtube.com/watch?v=Qnn9468vhwI
con música (puesta después al pedo) y video donde se lo ve a Hopkins recitando:
https://www.youtube.com/watch?v=nCyGuXehI7M
versión Interstellar:
https://www.youtube.com/watch?v=IAlkc9xbpOw
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.
Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.
Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.
Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.
Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.
And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.
domingo, 26 de abril de 2020
miércoles, 8 de abril de 2020
Los pájaros perdidos - Eugenia León (de Piazzolla y Mario Trejo)
martes, 7 de abril de 2020
la muerte ni si quiera sé si existe - Juan Baio
viernes, 27 de marzo de 2020
miércoles, 25 de marzo de 2020
domingo, 22 de marzo de 2020
no hay razones para enamorarse, pero sí las hay para dejar de amar - Neon Genesis Evangelion
no hay razones para enamorarse, pero sí las hay para dejar de amar
Neon Genesis Evangelion
viernes, 20 de marzo de 2020
domingo, 15 de marzo de 2020
lunes, 24 de febrero de 2020
corporalidad de la actuación - Juan Carlos Gené
Y todo ello para lograr que la caza sea exitosa y la tribu pueda comer y vivir. Muerte para la vida; vida para la muerte.
Si saltamos en el tiempo, en la historia y en la evolución de la cultura, y nos detenemos en lo que hoy es el teatro, encontraremos grandes diferencias con aquellas danzas chamánicas; y también enormes semejanzas.
Gestos y palabras viven y mueren entre el alzarse y caer el telón y nunca podrán repetirse, porque están vivos. Y un rito de resurrección al día siguiente, cuando la aventura recomienza y estalla la vida al alzarse el telón, para extinguirse cuando baja. En la expectativa de la función de mañana, que se espera sea mejor que la de hoy, cuando secretamente imploramos que baje el ángel de la inspiración y logremos estar maravillosos y arrebatadores, se completa el mito pascual: soñamos una vida transfigurada, más perfecta y más dichosa que ésta muerta hoy en nuestros cuerpos al caer el telón.
Estamos oficiando un rito de muerte, estableciendo por unas horas en el escenario el imperio de una vida plena, tan sorprendente y extremada que debería producir asombro, angustia, felicidad, espanto y emoción estética. Se conjura a la muerte con un derroche de vida, esparcido como una fiesta vital por los cuerpos de los actores en ese espacio; los mismos que comienzan el juego aceptando que van a terminar: que nacen y viven sabiendo y aceptando que morirán.
Esa vida que se celebra es la vida del cuerpo; ¿cuál otra podría ser? En el cuerpo-actor, en el actor, para ser totalmente congruentes, vive un personaje, esa gran fuerza en la historia narrada por acciones que es el teatro. Y un personaje es una criatura literaria que propone una forma intensísima de vida. Es la forma moderna de la máscara y, como ella, transitoria. En el dolor o en la burla, un gran personaje es una cima de pasión que desborda vida: pensemos en Macbeth y en Hamlet; en Harpagon y en Scapin... Pero se trata de una vida potencial aún, sugerida, una acumulación de energía no transformada en fuerza. Es cuando el actor lo encarna (lo materializa) en su cuerpo, que el personaje estalla en una exhibición de vida que puede llegar al prodigio artístico. Una vida que muere a diario para resucitar mañana; hasta la muerte definitiva del personaje, que sobreviene, sencillamente, con la última función de una temporada. La costumbre (detestable), de gastar bromas inesperadas en el escenario durante la última función es también, por algún lado, un rito que intenta bajar el nivel de angustia que la muerte inminente produce.
Le Amiche - Michelangelo Antonioni
un minuto y medio de acumulación actoral a la italiana
la inmediata evidencia de unos cuerpos implicados en la situación, sin reserva
¿cómo puedo actuar (en una obra, en un ensayo, en una clase) sin implicarme en el juego, sin activar ese nivel de participación, sin entregar esa energía a lo que me rodea, dispuesto y entusiasmado a cada instante para derrocharla y agotarme física y emocionalmente?
No puedo





