martes, 14 de noviembre de 2023

sin sobresalto alguno el corazón ocupa su lugar - María Zambrano

no entender es un don - Clarice Lispector

“No entiendo. Esto es tan vasto que supera cualquier entender. Entender es siempre limitado. Pero no entender puede no tener fronteras. Siento que soy mucho más completa cuando no entiendo. No entender, del modo en que lo digo, es un don. No entender, pero no como un simple de espíritu. Lo bueno es ser inteligente y no entender. Es una bendición extraña, como tener locura sin ser demente. Es un manso desinterés, es una dulzura de estupidez. Sólo que de vez en cuando viene la inquietud: quiero entender un poco. No demasiado: pero por lo menos entender que no entiendo”. Descubrimientos, Clarice Lispector, Adriana Hidalgo.

los tres pequeños equilibrios - Ricardo Capellano

 

Microartículo 58 (apuntes sobre composición 7)
Los tres pequeños equilibrios a lograr en composición son: la fluidez del movimiento sonoro en la inestabilidad del espacio acústico (cómo), la expresividad de las tensiones entre materiales creativos y lenguajes (qué) y la canalización comunicativa de las ansiedades que produce el hábitat escénico (por qué).
El equilibrio grande es saber ¿Para qué? Es decir: el concepto integral, el sentido estructural de la obra. Esa unidad estética que vamos descubriendo y comprendiendo cuando componemos e, inclusive, donde comunicamos.


https://cmfalla-caba.infd.edu.ar/sitio/ricardo-capellano/

La inteligencia no es lo que sabemos, sino lo que hacemos cuando no sabemos - Jean Piaget

La inteligencia no es lo que sabemos, sino lo que hacemos cuando no sabemos


Equilibrio es sinónimo de actividad

Jean Piaget

tensiones entre el conflicto y el equilibrio - Ricardo Capellano

   Me gusta pensar que desde las tensiones entre el conflicto y el equilibrio emerge una sustancia que nutre el interior de la música.
   Y sé que esa sustancia transforma al lenguaje en discurso musical. Es su sentido, su pulsación, su respiración, su intimidad comunicativa, su singularidad. Su distinción.
   Ese emerger no es casual o mágico, es la consecuencia del diseño dramático del movimiento expresivo de las sonoridades en el espacio acústico y en la dinámica temporal de los momentos.
   Es decir que al ser imaginada y realizada, esa sustancia requiere ser comprendida en profundidad por el compositor. Porque es la esencia de la construcción de un presente escénico único e irrepetible. Por eso es estructural.
   Varios responsables o dueños de salas me han preguntado ¿Por qué camino tanto, ida y vuelta, por los pasillos de camarines o en pequeños patios o habitaciones, antes de comenzar un concierto?
   No es sólo impaciencia.
   Pienso en la música que voy a tocar y, fundamentalmente, en la sustancia que la va a mover.
   Luego, la escena y la función expresiva de transformar esa esencia en la interacción comunicativa.
   Crear un presente, único e irrepetible, para la música compuesta, implica improvisar sobre esa estructura, no necesariamente sobre el lenguaje.
   Modelar, una y otra vez, sustancia, es la virtud de lo escénico.
                                                                                                   RC (abril de 2019)