En nuestro mundo urbano, en las calles en las que caminamos, en los bondis que tomamos, en las revistas que leemos, en las paredes, en las pantallas, estamos rodeados de imágenes de una forma de vida alternativa.
Podemos recordar u olvidar estas imágenes, pero brevemente las incorporamos, y por un momento estimulan nuestra imaginación.
¿Pero dónde está esta otra forma de vida?
Es un lenguaje de palabras e imágenes, que nos grita adonde sea que vayamos, sea lo que sea que leamos, dondequiera que estemos.
¿Dónde existen estos fabulosos premios, y objetos, y gente?
¿A dónde pertenecen?
¿A aquí, allá... o a ningún lugar?
Vienen con nosotros a todas partes.
Las llevamos en nuestras mentes.
Las vemos en nuestros sueños.
La publicidad nos propone a cada uno de nosotros, en una sociedad de consumo, que nos cambiemos a nosotros mismos, o a nuestras vidas, comprando algo más.
La publicidad nos persuade de que este "mas" nos hará más ricos de alguna manera, incluso aunque vayamos a ser más pobres por haber gastado nuestro dinero. Y la publicidad nos persuade de esta transformación mostrándonos gente que aparentemente ha sido transformada y que como resultado de eso, son envidiables.
La
tradición de la pintura al óleo se construyó sobre cientos de
miles de trabajos sin importancia, colgados por todas las paredes de
galerías y casas particulares, de la misma manera en que la
colección reservada aun cuelga en la National Gallery.
Si,
como normalmente se nos enseña a hacer, enfatizamos el genio de los
pocos, comprenderemos mal de qué trataba realmente la tradición.
La
pintura europea al óleo, a diferencia del arte de otras
civilizaciones y períodos, puso un énfasis único en la
tangibilidad, la solidez, la textura, el peso, Lo real era aquello
que se podía tocar. La idea de que algo sólo es real si se lo puede
levantar, puede estar conectada con la idea de ...hacer pedazos una
cosa y ver cómo funciona. En el comienzo de la tradición de la
pintura al óleo, fue parte de una actitud científica.
Pero
el énfasis en que lo real era sólido, también se conectó
estrechamente con un sentido de posesión. Estos instrumentos
científicos se usaban para la navegación. Fueron pintados en la
época en que las rutas comerciales del mundo hacia Europa estaban
siendo abiertas por los heroicos viajes sobre los que aprendimos en
la escuela, llevando la civilización europea al resto del mundo.
Tiende a olvidarse que estos viajes europeo de esclavos, y del
tráfico que empezó a chupar las riquezas del resto del mundo hacia
Europa.
Cristóbal
Colón escribió desde Jamaica: "El oro es algo maravilloso.
"Por medio del oro, hasta se puede hacer entrar almas al
paraíso. "
En
1519, Magallanes zarpó para navegar alrededor del mundo. Él y un
astrónomo amigo con quien había planeado el viaje, se quedarían
con el 20% de las ganancias que se hicieran, y tendrían el derecho
de gobernar cualquier tierra que descubrieran y conquistaran. Este
globo terráqueo grafica el viaje de Magallanes alrededor del mundo.
Este
cuadro fue pintado en 1533, por Holbein. Es un cuadro sobre ciencia,
navegación, diplomacia, sobre el poder. Pero en la forma en que ha
sido pintado, en que ha sido visto, ¿de qué trata por sobre todo?
Excepto por sus rostros y manos, cada centímetro cuadrado del lienzo
se ha revisado numerosas veces, por tejedores, decoradores,
fabricantes de alfombras, de mosaicos, trabajadores del cuero,
peleteros, joyeros, y, en último lugar, por pintores.
Holbein,
el pintor. Son dos hombres convencidos de que el mundo está ahí
para abastecer su estadía en él. Los instrumentos marinos han sido
colocados en una alfombra oriental. Sin esta, aquellos no estarían
allí. Implícita en el ascenso de la cultura europea cristiana
estaba la destrucción de otras culturas. Pero los europeos lo veían
de otra manera. Creían que su civilización era, en todo sentido,
más avanzada que cualquier otra.
El
africano se arrodilla para sostener una pintura al óleo para su amo.
Muestra el castillo sobre uno de los principales centros del comercio
de esclavos de Africa occidental.
Muchas
obras de arte de otras culturas y períodos han exaltado la riqueza y
el poder. Dioses, Príncipes y dinastías eran adorados. Pero estas
obras eran estáticas, ritualísticas, jerárquicas, simbólicas.
Exaltaban un orden social o divino.
La
pintura al óleo europea servía a otro tipo de riqueza. No
glorificaba un orden estático de las cosas, sino la habilidad de
comprar, y de proveer y de poseer.
Antes
de la invención de la pintura al óleo, muchos pintores europeos
medievales a menudo usaban hojas de oro en sus cuadros. Más tarde,
el oro desapareció de sus pinturas, y se usó sólo para los marcos.
Pero a veces las pinturas mismas eran simples demostraciones de lo
que el oro, el dinero, podían comprar.
(…)
Varios
grandes pintores usaron la pintura al óleo para expresar su propias,
muy personales y excepcionales visiones. Ellos, en muchos sentidos,
contradicen mi argumento. También contradicen la tradición de la
que surgieron.
(...)
Ni
por un momento negaría o minimizaría la significación y el logro
de pinturas como esta. Pero no deberíamos confundir estas
excepcionales pinturas - y todo en los museos o todo lo dicho por los
expertos en arte alienta esta confusión - no deberíamos confundir
estos trabajos excepcionales con el propósito y el significado de la
tradición general.
Permítanme
mostrar de nuevo la diferencia. Esta vez, en el nivel más alto.
Dos
autorretratos de Rembrandt. otro cuando era viejo. Pero la diferencia
entre ellos no es simplemente la cuestión de cómo la edad cambia el
aspecto de un hombre. En el primero, Rembrandt usó el estilo y los
métodos de la tradición para los propósitos tradicionales: como un
anuncio publicitario de la fortuna, prestigio y riqueza del
propietario. En la pintura posterior, él volvió la tradición
contra sí misma. Todo ha desaparecido, excepto el sentido de la
pregunta por la existencia. De la existencia como pregunta.
Intermitentemente
la tradición puede originar dentro de sí misma una
contra-tradición. Pero los valores básicos de la tradición son los
que ganan al final. Esta pintura tiene ahora un precio fabuloso. Tal
vez tres millones de libras.
Por
supuesto, mucho más puede decirse sobre la pintura europea al óleo
que lo que he dicho. Sin embargo, lo que he intentado mostrar es una
parte fundamental de la verdad, que usualmente se ignora.
Estudiamos
otras culturas, lejanas, como "antropología". Es decir,
las estudiamos desde afuera, no las juzgamos únicamente según sus
propias explicaciones de sí mismas.
Ahora
bien, si miramos la cultura de la pintura europea al óleo de la
misma manera, dejando a un lado sus propias afirmaciones sobre sí
misma, creo que encontraríamos que la pintura al óleo fue, antes
que cualquier otra cosa, un medio que exaltó las posesiones
privadas. Ahora ha sido rota para siempre. En algunos aspectos la
publicidad ha ocupado su lugar.
Las
mujeres encuentran constantemente miradas que actúan como espejos
que les recuerdan cómo se ven,o cómo deberían verse. Detrás de
cada mirada hay un juicio. A veces la mirada que encuentran es la
propia reflejada por un espejo real.
Una
mujer está siempre acompañada, excepto cuando está muy sola, y tal
vez incluso entonces, por su propia imagen de sí misma. Mientras
camina a través de una habitación, o llorando por la muerte de su
padre, no puede evitar verse a sí misma caminando o llorando. Desde
su más temprana infancia se le enseña y se la induce a vigilarse a
sí misma continuamente. Debe vigilar todo lo que ella es y todo lo
que hace, porque cómo aparece ante los otros, y especialmente ante
los hombres, es de crucial importancia para lo que normalmente se
entiende como el éxito en su vida.
Una
mujer, en la cultura de los europeos privilegiados, es ante todo y
fundamentalmente, una vista para ser mirada. Qué clase de vista se
revela en los óleos corrientes de la pintura europea. Había
retratos de mujeres como los había de hombres, pero en una categoría
de pintura, las mujeres fueron el tema principal y siempre
recurrente. Esa categoría fue el desnudo.
En
los desnudos de la pintura europea podemos descubrir algunos de los
criterios y convenciones por los que se juzgaba a las mujeres.
Podemos ver cómo eran vistas las mujeres.
En
su libro sobre el desnudo, Keneth Clark afirma que estar desvestido
es simplemente estar sin ropa. El desnudo, según él, es una forma
de arte. Estar sin ropa es ser uno mismo.
Yo
tengo una opinión distinta: estar desnudo es ser visto sin ropa por
otros, y sin embargo no reconocido como uno mismo. Un desnudo debe
ser visto como un objeto para ser un desnudo.
Lugar. Lugar en el sentido de lieu, luogo, ort, mestopolojenie. Esta última palabra rusa significa también "situación". No lo olvidemos.
Un lugar es más que una zona. Un lugar está alrededor de algo. Un
lugar es la extensión de una presencia o la consecuencia de una acción.
Un lugar es lo opuesto a un espacio vacío. Un lugar es donde sucede o ha
sucedido algo.
El pintor está siempre intentando descubrir, tropezarse con ese lugar
que contiene y rodea su acto de pintar en ese momento. Idealmente
debería haber tantos lugares como cuadros. El problema es que muchos
cuadros no llegan a convertirse en lugares. Y cuando un cuadro no llega a
convertirse en lugar, no pasa de ser una presentación o un objeto
decorativo, una pieza del mobiliario.
¿Cómo logra un cuadro convertirse en lugar? No vale de nada que el
pintor busque el lugar en la naturaleza -no fue en Delft donde lo
encontró Vermeer-. Tampoco lo puede buscar en el arte, porque pese a
ciertas teorías postmodernas, las referencias no constituyen el lugar.
Cuando se encuentra, el lugar se halla en algún lugar de la frontera
entre la naturaleza y el arte. Es semejante a un agujero en la arena
dentro del cual se ha borrado la frontera. El lugar de la pintura
empieza en este agujero. Empieza con una práctica, con algo que se está
haciendo con las manos, las cuales buscan luego la aprobación del ojo,
hasta que el cuerpo entero está contenido en el agujero. Entonces hay
una posibilidad de que éste se convierta en un lugar. Una pequeña
posibilidad.
Un ejemplo: en la Olimpia de Manet, el agujero, el lugar (que, por supuesto, no tiene nada que ver con el boudoir en el que está reclinada la mujer) empezó con los pliegues que forma la colcha junto a su pie izquierdo.