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lunes, 25 de marzo de 2024

algunas reflexiones de Román Podolsky - revista Picadero del Instituto Nacional del Teatro

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me quedo con estos resaltes:
- no depender del "sentido común"
- distinción entre la "voluntad de contar lo que yo quiero (todo lo que el yo tiene para decir sobre el tema)" y la posibilidad de inventar con otres sobre la marcha, en criollo, soltar un poco la manija
- para desarmar la posición del yo-quiero-contar hace falta en cada une la disponibilidad para aceptar los equívocos
- un tránsito que va del "estoy hablando" al "soy hablado" (por la escena, por lo-que-nos-pasa)
- recién cuando las palabras se quiebran en su función representativa (comunicativa, informativa) y empiezan a mostrar otras dimensiones, no controladas por el yo, es ahí cuando la cosa empieza a ponerse interesante

lunes, 23 de mayo de 2022

la vivencia del vacío ( El juego y los juegos ) - Inés Moreno

 

 


 

Hay que jugar con los bloqueos. El juego requiere una entrega como si fuera un "abandonarse", sin pensar o evaluar los resultados.
La palabra "vacío" causa temor o miedo fundamentalmente cuando lo racional es la lógica del accionar cotidiano; sin embargo, la "vivencia" del vacío puede estar asociada a no tener carga, a no sostener conductas no deseadas o al peso de ser y actuar "como se debe". Se trata de un estado que permite la llegada de estímulos, imágenes, sensaciones y emociones. Aparecen las respuestas sin fantasmas ni jueces. Es entregarse con confianza y fluir.
El juego, jugar, renueva la energía. Cuando uno se entrega al juego se produce como un vaciamiento del self. Al igual que al danzar o meditar, el juego es altamente revitalizador, mucho más que una "catarsis", un sacar afuera.

El juego y los juegos. Inés Moreno  





lunes, 26 de julio de 2021

la voz - Daniel Calmels

 


 
 En el “Día de la Voz”, para los Fonoaudiólogos y los Músicoterapeutas. Para todos los que escuchan a los niños.

*Dice Raúl Dorra: «El proceso de formación de la voz es anterior al de la adquisición de la palabra. [...] Un individuo, una comunidad, necesitan de una voz y de una escucha porque es solo en la escucha donde se realiza la voz».

*Si «la voz representa el aspecto subjetivo de la comunicación verbal»(R. Dorra), la escucha está en un lugar subjetivante. Este vínculo entre la voz de los criadores y la escucha del niño, enriquecido en la narración oral y en las lecturas, es diferente a la escucha y visualización de videos, fenómeno de escasa presencia en décadas pasadas.

* Por la voz se reconoce la identidad de una persona. Al escuchar por teléfono o por radio a una persona, a partir de su voz se reconstruye la imagen de un cuerpo. Eso no quiere decir que cuando me encuentre con la persona que he imaginado no me defraude y descubra otra realidad.
...
*La voz es parte de nuestra identidad. Por la voz, a través de la percepción y el registro sensible de la voz identificamos a una persona, dice el tango de Enrique Cadicamo “Habré cambiado totalmente, que el anciano por la voz tan sólo me reconoció” (“La casita de mis viejos”).
...
*Tomar la palabra es un hecho corporal que se sustenta en la voz.
No hay asunción de la palabra sin una voz propia, o sea, sin un proceso de corporización.
...
*La voz de un niño, incipiente. La de un púber, gestante, al decir de María Teresa Andruetto “La voz todavía en su capullo.”
.
Daniel Calméls



miércoles, 8 de abril de 2020

Los pájaros perdidos - Eugenia León (de Piazzolla y Mario Trejo)


Amo los pájaros perdidos
que vuelan ciegos sobre el mar
a confundirse con un cielo
que nunca más podré recuperar.

Vuelven de nuevo los recuerdos,
las horas jóvenes que di
y desde el mar llega un fantasma
hecho de cosas que amé y perdí.

Todo fue un sueño, un sueño que perdimos,
como perdimos los pájaros y el mar,
un sueño breve y antiguo como el tiempo
que los espejos no pueden reflejar.

Después busqué perderte en tantas otras
y aquella otra y todas eran vos;
después logré reconocer cuándo un adiós es un adiós,
la soledad me demoró y fuimos dos.

Vuelven los pájaros nocturnos
que vuelan ciegos sobre el mar,
la noche entera es un espejo
que me devuelve tu soledad.

Soy sólo un pájaro perdido
que vuelve desde el más allá
a confundirse con un cielo
que nunca más podré recuperar.


martes, 7 de abril de 2020

la muerte ni si quiera sé si existe - Juan Baio






más miedo le tengo a la depresión que a la muerte.
la depresión la conozco bien.
la muerte ni siquiera sé si existe
 
 

 
 fotos y texto:  Juan Baio

sábado, 29 de junio de 2019

DIX by Bif


By Bif
Music by Raphaël "Azël" Martinez-Bachel
 France & UK / 2008 / 7′ / french dialogues
Production : Autour de Minuit / The Mill In coproduction with Arcadi


jueves, 1 de noviembre de 2018

el buen jugador no brilla. brilla el juego que produce - Dante Panzeri


El buen jugador no brilla. Brilla el juego que produce ese jugador. Y a veces brillan por él jugadores menos jugadores que aquel que hace brillar el juego.

Dante Panzeri - Dinámica de lo impensado
(pensando la actuación en términos futboleros)

imagen: Antonio Lee

jueves, 17 de mayo de 2018

el secreto de la flor de oro - Carl Gustav Jung



Como se indicó ya, lo que me determinó esencialmente a tomar un nuevo camino fue la circunstancia de que me parecía insoluble el problema fundamental del paciente, cuando no se quería violar un lado u otro de su ser. Trabajé constantemente con la convicción temperamental de que no hay, en el fondo, ningún problema insoluble. Y la experiencia me ha dado la razón hasta ahora, pues a menudo vi cómo un hombre sobrepasaba simplemente un problema que hacía zozobrar a otro por completo. Ese “sobrepasar”, como lo llamé previamente, se mostró, bajo una experiencia más amplia, como un aumento del nivel de la conciencia. Algún interés más alto y más amplio entró en la perspectiva y, debido a tal ensanchamiento del horizonte, el problema insoluble perdió su urgencia. No fue resuelto lógicamente en sí mismo, sino que palideció frente a una dirección nueva y más fuerte de la vida. No fue reprimido y hecho inconsciente, sino que meramente apareció bajo otra luz y así fue distinto. Lo que en un nivel más profundo había dado motivo para los conflictos más turbulentos y a una pánica tempestad de afectos, parecía ahora contemplado desde el nivel más elevado de la personalidad como un temporal de valle visto desde la cima de una alta montaña. Con ello la tormenta no es privada de su realidad, pero no se está más en ella sino encima. Pero puesto que, desde el punto de vista anímico, somos al tiempo valle y montaña, parece ilusión improbable el sentirse más allá de lo humano. Por cierto se experimenta el afecto, por cierto se es conmovido y atormentado, pero simultáneamente existe de manera perceptible un estado de conciencia trascendente, un estado de conciencia que impide que sea idéntico con el afecto, un estado de conciencia que toma como objeto al afecto, que puede decir: yo sé que sufro.

Lo que ocurría a ese respecto aquí y allá, a saber, que uno se sobrepasaba a sí mismo partiendo de oscuras posibilidades, me llevó a violentísima experiencia. Yo había aprendido a reconocer, en el interior, que los problemas más grandes y más importantes de la vida son, en el fondo, todos insolubles; deben serlo, pues expresan la polaridad necesaria que es inmanente a todo sistema autorregulativo. Jamás pueden llegar a ser resueltos, sino solamente sobrepasados. Me pregunté, por lo tanto, si esa posibilidad de sobrepasar, o sea de ulterior desarrollo anímico, no era en general lo dado normalmente, y, en consecuencia, lo enfermizo fuera quedar fijado a, o en, un conflicto. Todo hombre debiera realmente poseer, al menos como germen, ese nivel superior, y poder desarrollar esa posibilidad bajo circunstancias favorables. Cuando contemplé la senda de desarrollo de aquellos que, silenciosamente, como de modo inconsciente, se sobrepasan a sí mismos, vi que sus destinos tenían algo en común: lo nuevo se les aproximaba desde fuera o desde dentro surgiendo del oscuro campo de las posibilidades, lo aceptaban y, con ello, crecían en altura. Me pareció ser típico que uno lo tomara de fuera y otro lo tomara de dentro o, más bien, que creciese en uno desde fuera y en otro desde dentro. Jamás fue lo nuevo, sin embargo, una cosa solamente de fuera o solamente de dentro. Si venía de fuera, se hacía intimísima vivencia. Si venía de dentro, se hacía suceso externo. Nunca fue tampoco producido a propósito y por quererlo conscientemente, sino que más bien arribó fluyendo en el correr del tiempo.

Es para mí tan grande la tentación de hacer de todo una meta y un método, que premeditadamente, para no prejuzgar nada, me expreso de modo muy abstracto, pues lo nuevo no ha de ser eso o aquello; de lo contrario se hace de ello una receta, que se puede multiplicar “maquinalmente” y sería de nuevo el “medio correcto” en manos del “hombre erróneo”. Me ha hecho la más profunda impresión de que lo nuevo que el destino guarda, rara vez, o nunca, corresponda a la expectativa consciente y, lo que es aun más notable, contradiga igualmente a los instintos arraigados, tal como los conocemos, y sea sin embargo una expresión extraordinariamente precisa de la personalidad total, una expresión que no se podría en absoluto imaginar más completa.

Y ¿qué hicieron esos hombres para obtener el progreso redentor? Hasta donde puedo yo ver, no hicieron nada (Wu Wei) sino que dejaron suceder, como lo señala el Maestro Lu Dsu, pues la Luz circula según su propia ley si uno no abandona su habitual vocación. El dejar ocurrir, el hacer en el nohacer, el “dejarse” de Meister Eckart, me sirvieron de llave con la que logré abrir la puerta del Camino: Debe poderse dejar suceder psíquicamente. Esto es para nosotros un verdadero arte, del que nada comprende la multitud de la gente por cuanto su conciencia interfiere permanentemente, ayudando, corrigiendo y negando, y, de cualquier manera, no dejando en paz al mero existir del proceso psíquico. La tarea sería pues bastante simple. (¡Si tan sólo la simplicidad no fuera lo más difícil de todo!).

el secreto de la flor de oro - Carl Gustav Jung

imagen: Eugenia Loli 

sábado, 28 de abril de 2018

Modos de ver (ep. 4) - John Berger

En nuestro mundo urbano, en las calles en las que caminamos, en los bondis que tomamos, en las revistas que leemos, en las paredes, en las pantallas, estamos rodeados de imágenes de una forma de vida alternativa. 
Podemos recordar u olvidar estas imágenes, pero brevemente las incorporamos, y por un momento estimulan nuestra imaginación. 
¿Pero dónde está esta otra forma de vida?
Es un lenguaje de palabras e imágenes, que nos grita adonde sea que vayamos, sea lo que sea que leamos, dondequiera que estemos.
¿Dónde existen estos fabulosos premios, y objetos, y gente?
¿A dónde pertenecen?
¿A aquí, allá... o a ningún lugar?
Vienen con nosotros a todas partes.
Las llevamos en nuestras mentes.

Las vemos en nuestros sueños.
La publicidad nos propone a cada uno de nosotros, en una sociedad de consumo, que nos cambiemos a nosotros mismos, o a nuestras vidas, comprando algo más.
La publicidad nos persuade de que este "mas" nos hará más ricos de alguna manera, incluso aunque vayamos a ser más pobres por haber gastado nuestro dinero. Y la publicidad nos persuade de esta transformación mostrándonos gente que aparentemente ha sido transformada y que como resultado de eso, son envidiables.

miércoles, 25 de abril de 2018

Modos de ver (ep. 3) - John Berger


La tradición de la pintura al óleo se construyó sobre cientos de miles de trabajos sin importancia, colgados por todas las paredes de galerías y casas particulares, de la misma manera en que la colección reservada aun cuelga en la National Gallery.
Si, como normalmente se nos enseña a hacer, enfatizamos el genio de los pocos, comprenderemos mal de qué trataba realmente la tradición.
La pintura europea al óleo, a diferencia del arte de otras civilizaciones y períodos, puso un énfasis único en la tangibilidad, la solidez, la textura, el peso, Lo real era aquello que se podía tocar. La idea de que algo sólo es real si se lo puede levantar, puede estar conectada con la idea de ...hacer pedazos una cosa y ver cómo funciona. En el comienzo de la tradición de la pintura al óleo, fue parte de una actitud científica.
Pero el énfasis en que lo real era sólido, también se conectó estrechamente con un sentido de posesión. Estos instrumentos científicos se usaban para la navegación. Fueron pintados en la época en que las rutas comerciales del mundo hacia Europa estaban siendo abiertas por los heroicos viajes sobre los que aprendimos en la escuela, llevando la civilización europea al resto del mundo. Tiende a olvidarse que estos viajes europeo de esclavos, y del tráfico que empezó a chupar las riquezas del resto del mundo hacia Europa.
Cristóbal Colón escribió desde Jamaica: "El oro es algo maravilloso. "Por medio del oro, hasta se puede hacer entrar almas al paraíso. "
En 1519, Magallanes zarpó para navegar alrededor del mundo. Él y un astrónomo amigo con quien había planeado el viaje, se quedarían con el 20% de las ganancias que se hicieran, y tendrían el derecho de gobernar cualquier tierra que descubrieran y conquistaran. Este globo terráqueo grafica el viaje de Magallanes alrededor del mundo.

Este cuadro fue pintado en 1533, por Holbein. Es un cuadro sobre ciencia, navegación, diplomacia, sobre el poder. Pero en la forma en que ha sido pintado, en que ha sido visto, ¿de qué trata por sobre todo? Excepto por sus rostros y manos, cada centímetro cuadrado del lienzo se ha revisado numerosas veces, por tejedores, decoradores, fabricantes de alfombras, de mosaicos, trabajadores del cuero, peleteros, joyeros, y, en último lugar, por pintores.
Holbein, el pintor. Son dos hombres convencidos de que el mundo está ahí para abastecer su estadía en él. Los instrumentos marinos han sido colocados en una alfombra oriental. Sin esta, aquellos no estarían allí. Implícita en el ascenso de la cultura europea cristiana estaba la destrucción de otras culturas. Pero los europeos lo veían de otra manera. Creían que su civilización era, en todo sentido, más avanzada que cualquier otra.
El africano se arrodilla para sostener una pintura al óleo para su amo. Muestra el castillo sobre uno de los principales centros del comercio de esclavos de Africa occidental.
Muchas obras de arte de otras culturas y períodos han exaltado la riqueza y el poder. Dioses, Príncipes y dinastías eran adorados. Pero estas obras eran estáticas, ritualísticas, jerárquicas, simbólicas. Exaltaban un orden social o divino.
La pintura al óleo europea servía a otro tipo de riqueza. No glorificaba un orden estático de las cosas, sino la habilidad de comprar, y de proveer y de poseer.
Antes de la invención de la pintura al óleo, muchos pintores europeos medievales a menudo usaban hojas de oro en sus cuadros. Más tarde, el oro desapareció de sus pinturas, y se usó sólo para los marcos. Pero a veces las pinturas mismas eran simples demostraciones de lo que el oro, el dinero, podían comprar.
(…)
Varios grandes pintores usaron la pintura al óleo para expresar su propias, muy personales y excepcionales visiones. Ellos, en muchos sentidos, contradicen mi argumento. También contradicen la tradición de la que surgieron.
(...)
Ni por un momento negaría o minimizaría la significación y el logro de pinturas como esta. Pero no deberíamos confundir estas excepcionales pinturas - y todo en los museos o todo lo dicho por los expertos en arte alienta esta confusión - no deberíamos confundir estos trabajos excepcionales con el propósito y el significado de la tradición general.
Permítanme mostrar de nuevo la diferencia. Esta vez, en el nivel más alto.
Dos autorretratos de Rembrandt. otro cuando era viejo. Pero la diferencia entre ellos no es simplemente la cuestión de cómo la edad cambia el aspecto de un hombre. En el primero, Rembrandt usó el estilo y los métodos de la tradición para los propósitos tradicionales: como un anuncio publicitario de la fortuna, prestigio y riqueza del propietario. En la pintura posterior, él volvió la tradición contra sí misma. Todo ha desaparecido, excepto el sentido de la pregunta por la existencia. De la existencia como pregunta.
Intermitentemente la tradición puede originar dentro de sí misma una contra-tradición. Pero los valores básicos de la tradición son los que ganan al final. Esta pintura tiene ahora un precio fabuloso. Tal vez tres millones de libras.
Por supuesto, mucho más puede decirse sobre la pintura europea al óleo que lo que he dicho. Sin embargo, lo que he intentado mostrar es una parte fundamental de la verdad, que usualmente se ignora.
Estudiamos otras culturas, lejanas, como "antropología". Es decir, las estudiamos desde afuera, no las juzgamos únicamente según sus propias explicaciones de sí mismas.
Ahora bien, si miramos la cultura de la pintura europea al óleo de la misma manera, dejando a un lado sus propias afirmaciones sobre sí misma, creo que encontraríamos que la pintura al óleo fue, antes que cualquier otra cosa, un medio que exaltó las posesiones privadas. Ahora ha sido rota para siempre. En algunos aspectos la publicidad ha ocupado su lugar.
La vista de algo nos hace querer poseerlo.


sábado, 21 de abril de 2018

Modos de ver (ep. 2) - John Berger

Los hombres sueñan con mujeres.
Las mujeres se sueñan a sí mismas siendo soñadas.
Los hombres miran a las mujeres.
Las mujeres se miran a sí mismas siendo miradas.
Las mujeres encuentran constantemente miradas que actúan como espejos que les recuerdan cómo se ven,o cómo deberían verse. Detrás de cada mirada hay un juicio. A veces la mirada que encuentran es la propia reflejada por un espejo real.
Una mujer está siempre acompañada, excepto cuando está muy sola, y tal vez incluso entonces, por su propia imagen de sí misma. Mientras camina a través de una habitación, o llorando por la muerte de su padre, no puede evitar verse a sí misma caminando o llorando. Desde su más temprana infancia se le enseña y se la induce a vigilarse a sí misma continuamente. Debe vigilar todo lo que ella es y todo lo que hace, porque cómo aparece ante los otros, y especialmente ante los hombres, es de crucial importancia para lo que normalmente se entiende como el éxito en su vida.


Una mujer, en la cultura de los europeos privilegiados, es ante todo y fundamentalmente, una vista para ser mirada. Qué clase de vista se revela en los óleos corrientes de la pintura europea. Había retratos de mujeres como los había de hombres, pero en una categoría de pintura, las mujeres fueron el tema principal y siempre recurrente. Esa categoría fue el desnudo.
En los desnudos de la pintura europea podemos descubrir algunos de los criterios y convenciones por los que se juzgaba a las mujeres. Podemos ver cómo eran vistas las mujeres.
En su libro sobre el desnudo, Keneth Clark afirma que estar desvestido es simplemente estar sin ropa. El desnudo, según él, es una forma de arte. Estar sin ropa es ser uno mismo.
Yo tengo una opinión distinta: estar desnudo es ser visto sin ropa por otros, y sin embargo no reconocido como uno mismo. Un desnudo debe ser visto como un objeto para ser un desnudo.

John Berger

domingo, 8 de abril de 2018

la barca y los dos monjes - Henry Brunel (cuentos zen)




   Una tarde de otoño, la densa bruma esconde casi por completo el río Saitama. Un monje y un joven novicio se disponen a atravesarlo en una barca ligera. Las aguas están amarillas y muy agitadas, se ha levantado un viento muy violento:
- Maestro, ya sé que nos esperan en el monasterio de Rishiko, pero ¿no sería prudente dejar para mañana nuestra visita? Podríamos comer una albóndiga de arroz y dormir en la cabaña de ramas que veo allá abajo.
- ....
   Puesto que su maestro guarda silencio, Kasuku se resigna a embarcar, y empieza a remar. De la otra orilla, no se ve más que una línea oscura perdida en la bruma.
- Maestro, el río es ancho y el viento que sopla de través nos impide avanzar como queremos.
- ....
  Pasan diez minutos, que a Kasuku le parecen una hora. Rema en silencio, con el corazón inquieto.
  De repente, suelta los remos y se levanta, con el brazo alzado:
- ¡Maestro, maestro! ¡Mire esa barca que sale de la bruma, viene derecha hacia nosotros!
- ....
- ¡Maestro, va a chocar con nosotros, nos va a romper el casco y vamos a hundirnos! ¡Eh, piloto! ¡Eh, eh, piloto! Si agarro al que guía esa embarcación le calzaré tal palazo que le quitaré las ganas de andar poniendo en peligro a santos varones como nosotros...
- ....
- Maestro, mire que la barca se está acercando ya mucho y que va a embestirnos con esa proa tan afilada. Ahora ya veo al piloto, ¡ese asesino de timonel está durmiendo tan tranquilo!
- ...
- ¡Maestro, que la barca está muy cerca! ¡Por Brahma! Maldito sea ese piloto criminal, ojalá el ciclo de sus renacimientos se extienda a un millón de años, ojalá sea chacal, hiena, rata, chinche,...
  En el instante crítico, un remolino oportuno, o una hábil maniobra del maestro, aleja el peligro y las dos barcas prosiguen indemnes su camino.
- ¿Te has fijado en el interior de la barca, Kasuku? - pregunta el maestro zen.
- Sí, maestro. La forma que yo tomaba por un hombre era un saco de grano.
- Dime, Kasuku, ¿contra quién te has encolerizado?
Henry Brunel - Los más bellos cuentos Zen. Seguido de El arte de los haikus

https://i.imgur.com/iQMaW0O.gif 

miércoles, 7 de febrero de 2018

por una vez podré decir - Tomás Segovia

por una vez podré decir
sin que haya nadie que me contradiga
que no es lo mismo el que desea
que el que codicia algo
como no son las mismas las palabras
dichas para escuchadas
que dichas para obedecidas
ni tampoco es el mismo el que me habla
para decirme algo
que el que me habla para que me calle.

Tomás Segovia
“Cuarto Rastreo” en “Rastreos y Otros Poemas”

sábado, 13 de enero de 2018

se trata de abrir algo entre la palabra y el silencio


No se trata de hablar,
ni tampoco de callar:
se trata de abrir algo
entre la palabra y el silencio.
Quizá cuando transcurra todo,
también la palabra y el silencio,
quede esa zona abierta
como una esperanza hacia atrás.
Y tal vez ese signo invertido
constituya un toque de atención
para este mutismo ilimitado
donde palpablemente nos hundimos.

Roberto Juarroz

imagen: Olivia Bee 

miércoles, 25 de octubre de 2017

en qué te has convertido - Juan Forn


La gente prefiere ver la idea que tiene de una persona más que a la persona en sí. A nadie le gusta que, de un día para el otro, no seas el mismo de ayer y los obligues a entender en qué te has convertido.

Juan Forn, Corazones

imagen: Franz Erhard Walther 

martes, 5 de septiembre de 2017

la delgada línea


La delgada línea entre reírse de uno mismo sanamente y cagar a palos la autoestima no tomándose en serio nunca.