sábado, 17 de agosto de 2013

en general todo


EL CANCILLER:
Reina tranquilidad. Todos los elementos rebeldes arrestados. El parlamento también arrestado. Además las esferas militares y civiles también están arrestadas y los amplios círculos de la población igualmente en el calabozo. La Corte Suprema, el Estado Mayor, la Dirección y los Departamentos, las autoridades públicas y privadas, la prensa, los hospitales, las escuelas primarias, todo está preso. Fueron arrestados también todos los Ministerios y, además, todo y en general todo. La policía también fue arrestada. Tranquilo. Tranquilidad. Humedad.

Witold Gombrowicz, El casamiento (Acto III)

jueves, 1 de agosto de 2013

vivir es ser otro


Vivir es ser otro. Sentir no es posible si hoy se siente como ayer se sintió: sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir - es recordar hoy lo que se sintió ayer, ser hoy el cadáver vivo de lo que ayer fue la vida perdida.
Borrar todo el pizarrón, de un día para otro; ser nuevo con cada nueva madrugada, en una virginidad reconquistada y perpetua de la emoción - por esto, y sólo por esto, vale la pena ser o tener lo que imperfectamente somos.
Esta madrugada es la primera del mundo. Este color de rosa que se amarillea y pasa al blanco ardiente, nunca se posó así en el semblante con que, por el oeste, el caserío encara lleno de ojos de vidrio el silencio que viene en la luz creciente. Nunca hubo esta hora, ni esta luz, ni este ser mío. Mañana, lo que fuere, será otra cosa, y lo que yo vea será visto por ojos recompuestos, llenos de una nueva visión.
¡Altos montes de la ciudad! Grandes arquitecturas que las laderas escarpadas sostienen y agrandan, deslizamientos de edificios que se amontonan de tantos modos, que la luz entreteje con sombras y negruras - son ustedes hoy, son ustedes quien soy, porque las veo, son ustedes lo que seré mañana, y las amo como desde la amurada de un barco que pasa junto a otro barco, mientras los pasajeros se llenan de nostalgias desconocidas.

Fragmento 94 de la Autobiografía sin hechos

(las fotos son de mi cosecha)


miércoles, 24 de julio de 2013

do the evolution, Girondo


Pearl Jam



Ejecutoria del miasma

Este clima de asfixia que impregna los pulmones
de una anhelante angustia de pez recién pescado.
Este hedor adhesivo y errabundo,
que intoxica la vida
y nos hunde en viscosas pesadillas de lodo.
Este miasma corrupto,
que insufla en nuestros poros
apetencias de pulpo,
deseos de vinchuca,
no surge,
ni ha surgido
de estos conglomerados de sucia hemoglobina,
cal viva,
soda cáustica,
hidrógeno,
pis úrico,
que infectan los colchones,
los techos,
las veredas,
con sus almas cariadas,
con sus gestos leprosos.
Este olor homicida,
rastrero,
ineludible,
brota de otras raíces,
arranca de otras fuentes.
A través de años muertos,
de atardeceres rancios,
de sepulcros gaseosos,
de cauces subterráneos,
se ha ido aglutinando con los jugos pestíferos,
los detritus hediondos,
las corrosivas visceras,
las esquirlas podridas que dejaron el crimen,
la idiotez purulenta,
la iniquidad sin sexo,
el gangrenoso engaño;
hasta surgir al aire,
expandirse en el viento
y tornarse corpóreo;
para abrir las ventanas,
penetrar en los cuartos,
tomarnos del cogote,
empujarnos al asco,
mientras grita su inquina,
su aversión,
su desprecio,
por todo lo que allana la acritud de las horas,
por todo lo que alivia la angustia de los días. 

Oliverio Girondo, Persuasión de los días

martes, 23 de julio de 2013

convertir en cuerda floja todo cuanto pise


Se sentía penetrada, la penetración estaba en tan mínima dosis en su recorrido que no sentía dolor. El topo seguido de la comadreja, el oso hormiguero seguido de una larga cadena la recorrían. Buscaban una salida, mientras sentía que la protuberancia carmesí se iba replegando en el pozo de su cuerpo. Un día encontró la salida: por una caries se precipitó la protuberancia. Desde entonces empezó a temblar, tomar agua —orinar— tomar agua, se convirtió en el terrible ejercicio de sus noches. Estaba convencida que había sanado. ¿Acaso no había visto ella misma la protuberancia caer en el suelo y desaparecer como una nube que nunca se pudo ver? Tuvo que ir de nuevo a ver al negro Tomás. Hubo túnel y salida, le dijo, ésta la ganó usted. Yo no podía prever que una caries sería la puerta. Ahora le hace falta no el aceite que quema, sino el que rodea la mirada. Yo no podía ver a una caries como una puerta, pero conozco ese aceite de calentura natural que se va apoderando de usted como un gato convertido en nube. Vaya a ver al negro Alberto, y él, que ya no baila como diablito, le ofrecerá los colores de sus recuerdos, las combinaciones que le son necesarias para su sueño. Usted fue recorrida por animales lentos, de cabeceo milenario. Ahora salga, siga con sus pasos la lección que le va a dictar su mirada. Tiene que convertir en cuerda floja todo cuanto pise.


José Lezama Lima - Cangrejos, golondrinas
(extracto)

cuento completo:
http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2012/02/jose-lezama-lima-cangrejos-golondrinas.html

la imagen es de Joseph Loughborough:
http://www.boumbang.com/joseph-loughborough

jueves, 18 de julio de 2013

La ricotta - Pier Paolo Pasolini


mediometraje de Pier Paolo Pasolini incluido en el film Ro.Go.Pa.G., con la participación de Orson Welles.

"Las hermosas banderas", del mismo Pasolini:
"¡Auxilio, que avanza la soledad!

No importa si sé que la he elegido, como un rey.

En el sueño y en mí un niño mudo se espanta,
clama piedad, se afana corriendo a los refugios
con una agitación
que “la virtud obliga”, pobre creatura.
Lo aterra la idea
de estar solo
como un cadáver en lo hondo de la tierra.

(...)

Todo el mundo es mi cuerpo insepulto.
Atolón desmenuzado
por los golpes de las mieses azules del mar."

poema completo:
http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2013/06/pier-paolo-pasolini-las-hermosas.html

sábado, 22 de junio de 2013

retórica


Si se trata de prolongar y profundizar las tensiones para que el placer se sostenga, la retórica (que ya es casi un anagrama de erótica) tendría la función de erotizar el lenguaje, obstaculizar, producir misterio, evitar el encuentro con la palabra desnuda, ejercer el control del discurso para seducir.

Elena Bossi, El erotismo en la literatura:
http://bibliotecaignoria.blogspot.com/2012/02/elena-bossi-el-erotismo-en-la.html

foto: Jane & Serge

martes, 18 de junio de 2013

lavarnos el destino



Así como nos lavamos el cuerpo deberíamos lavarnos el destino, cambiar de vida como cambiamos de ropa - no para salvar la vida, como comemos y dormimos, sino por ese respeto ajeno hacia nosotros mismos al que, con toda propiedad, llamamos aseo.
Hay muchos en quienes la falta de aseo no es una disposición voluntaria, sino un alzarse de hombros de la inteligencia. Y hay muchos en quienes lo opaco y uniforme de la vida no es la forma de lo que se propusieron, o una resignada adecuación al hecho de no haberla querido como es, sino un borramiento de la inteligencia de sí mismos, una ironía automática del conocimiento.
Hay puercos a los que les repugna su propia porquería, pero no se apartan de ella, en virtud de ese mismo hechizo del sentimiento que hace que el aterrorizado no se aleje del peligro.


Fernando Pessoa, Libro del desasosiego
Fragmento 42 de la Autobiografía sin hechos

foto: Czlowiek Kamera

martes, 11 de junio de 2013

estado primitivo


... las cosas nunca se definen por su estado primitivo, sino por la tendencia que se esconde en ese estado.

Bergson
citado por Deleuze en La imagen movimiento - Estudios sobre cine 1
capítulo "Cuadro y plano, encuadre y guión técnico"

viernes, 31 de mayo de 2013

Werner Herzog se come su zapato

subtítulos en español

Dennos imágenes adecuadas.
Carecemos de imágenes adecuadas.
Nuestra civilazación no tiene imágenes adecuadas.
Creo que una civilización está condenada, se va a extinguir como los dinosaurios, si no desarrolla un lenguaje adecuado o imágenes adecuadas.
Veo esto como una situación muy dramática.

Werner Herzog

fuente: Lo escribo por tu bien
¡gracias María!

martes, 21 de mayo de 2013

la aventura de un poeta



—¿Has oído algo? —preguntó ella.
—Silencio —dijo—. Las islas tienen un silencio que se oye.
En realidad todo silencio consiste en la red de menudos ruidos que lo envuelve: el silencio de la isla se diferenciaba del silencio del tranquilo mar circundante porque estaba recorrido por murmullos vegetales, cantos de pájaros o un brusco rumor de alas.
Abajo, al pie de las rocas, el agua, aquel día sin una ola, era de un azul intenso, límpido, atravesada hasta el fondo por los rayos del sol. En la escollera se abrían bocas de cavernas, y los dos del bote se acercaban perezosamente a explorarlas.
Era una costa del sur, poco afectada todavía por el turismo, y los dos bañistas venían de fuera. Él era un tal Usnelli, poeta bastante conocido; élla, Delia H., una mujer muy bella.
Delia era una admiradora del sur, apasionada, francamente fanática, y tendida en el bote hablaba con continuo transporte de todo lo que veía, y quizá también en cierto tono de polémica porque le parecía que Usnelli, recién llegado a aquellos lugares, participaba de su entusiasmo menos de lo debido.
—Espera —decía Usnelli—. Espera.
—¿Espera qué? ¿Quieres algo más hermoso que esto? —decía ella.
Él, desconfiado —por naturaleza y por educación literaria—de las emociones y las palabras que otros ya habían hecho suyas, habituado más a descubrir las bellezas escondidas y espúreas que las manifiestas e indiscutibles, estaba sin embargo con los nervios de punta. La felicidad era para Usnelli un estado de suspensión, de esos que se han de vivir conteniendo la respiración. Desde que se había enamorado de Delia veía en peligro su cautelosa, avara relación con el mundo, pero no quería renunciar a nada ni de sí mismo ni de la felicidad que se le ofrecía. Ahora estaba alerta, como si cada grado de perfección que la naturaleza circundante alcanzaba —un decantarse del azul del agua, una transformación del verde de la costa en ceniciento, la aleta de un pez que asomaba justo allí donde era más lisa la superficie del mar—, sólo sirviera para preceder otro grado más alto, y así sucesivamente, hasta el punto en que la línea invisible del horizonte se abriera como una ostra revelando de pronto un planeta distinto o una palabra nueva.

Italo Calvino, La aventura de un poeta
en Los amores difíciles (relatos reunidos por el autor en 1970)

el cuento completo en Biblioteca Ignoria:
http://bibliotecaignoria.blogspot.com.ar/2012/03/italo-calvino-la-aventura-de-un-poeta.html

la foto la tomé con el celular sobre la autopista Buenos Aires - La Plata
(JMLB)

domingo, 5 de mayo de 2013

maldición eterna a quien lea estas páginas




- En seguida empecé a leer cosas por mi cuenta. Filosofía, Teología, cuanto más arrevesado el libro mejor. Me gustaban especialmente las frases largas y complicadas, con referencias a referencias de referencias. El tema no importaba, era el movimiento que adquiría, la lógica, la belleza, la arquitectura complicada, la estética, que me daban placer. Supongo que lo que estaba emergiendo era mi capacidad de gozar. Pero mamá me tiró todos los libros. Había un capítulo en "El Ser y la nada", de Sartre, titulado El Cuerpo. Creyó que era un libro pornográfico y lo tiró a la basura. Todo lo que ella no podía entender, y que a mí me daba placer, le resultaba sospechoso.


Manuel Puig, Maldición eterna a quien lea estas páginas